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martes, 22 de febrero de 2022

Reseña: Anne sin filtros

 Si buscas leer algo ligero, adictivo y tierno, hoy estás de suerte. Quiero compartir mi última lectura, que he leído en un suspiro y que voy a recomendar mucho. Te presento Anne sin filtros, aunque seguramente ya conozcas a su versión clásica Ana de Tejas Verdes.

Datos:

  • Autoras: Iria G. Parente y Selena M. Pascual
  • Editorial: Molino
  • Género: romántica
  • Páginas: 384

Sinopsis:

Anne Shirley siempre ha soñado con ser escritora y, aunque nadie lo sepa, lo es: online, la conocen como Lady Cordelia y sus fanfics sobre El caballero del espejo, una serie de televisión sobre leyendas artúricas, son de los más aclamados por el fandom. Solo Diana, su mejor amiga, artista y colaboradora, conoce su secreto.

Al menos hasta que aparece Blythe, un nuevo autor de fanfiction que no tarda en superar el récord de lecturas de Anne y que, para colmo, no tiene ningún reparo en mostrar su verdadera identidad. Gilbert Blythe es tan encantador como irritante, y desafiará a Anne a enfrentarse a sus inseguridades y a sus sentimientos, tanto por él como por su amiga Diana.

Pero cuando te atreves a mostrarte sin filtros, tal como eres, puede ocurrir cualquier cosa.

Reseña:

Lo primero que tengo que decir es que este libro no me ha decepcionado, sino que me ha dado justo lo que me prometía: una versión moderna de Ana de Tejas Verdes. Aunque yo tampoco iba con las expectativas muy altas, la verdad. Me gustan las autoras y las admiro, pero tenía claro que sus libros no son para mí tras leer El orgullo del dragón y acabar en un bloqueo lector. Antihéroes lo disfruté más, pero tampoco me pareció para tanto. Y tengo en la estantería Rojo y oro esperando a que lo lea, pero no me animo a empezarlo. Por eso iba con un poco de miedo con este, pero ahora puedo decir que es mi favorito de las autoras.

Se nota mucho que escribieron este libro a raíz de haber visto la serie de Netflix de Anne with an E y no estar muy contentas con el final. Si no habéis visto la serie os recomiendo mucho que lo hagáis, y si no os gusta cómo termina os podéis leer este libro para compensar, porque a pesar de que aparecen los mismos personajes el desarrollo y sus relaciones son bastante diferentes a los de la historia original. Pequeño apunte: yo todavía no he leído los libros originales, así que no puedo saber hasta qué punto es fiel a estos. Y no tengo del todo claro si este libro trata de ser un retelling de los originales o un fanfic de la serie de Netflix.

No puedo decir que me haya encantado el personaje de Anne. Es cierto que es muy tierna, bastante intensa y en realidad es encantadora, pero me desespera a veces (igual que la de la serie, en realidad). Es soñadora y no se entera de nada de lo que ocurre a su alrededor, y dan ganas de decirle que espabile, que pregunte cuando tiene dudas, que hable de lo que siente y que deje de esconderse. Lo sé, ese es precisamente su desarrollo de personaje, y eso está bien. Por eso puedo resumir el libro en "Anne, date cuenta".

Los demás personajes me han gustado más. Diana es una gran amiga, buena ilustradora, poco ambiciosa pero de familia rica. Gilbert es igual que en la serie, un chico genial, buen estudiante, amable y guapísimo, pero aquí es trans y medio coreano. Aparecen otros personajes como Roy, Phil, Josie, Fred, y también los padres adoptivos de Anne: Marilla, que es mucho menos estricta que en la serie, y Matthew, igual de tierno y tímido. En general, siguen las mismas dinámicas que en la versión original. Lo que cambia es la trama.

Anne es en realidad una famosa escritora de fanfiction bajo el pseudónimo de Lady Cordelia, y solo lo sabe Diana. En cambio, Gilbert no oculta su identidad como el exitoso escritor de fanfiction que es. Además son rivales, porque escriben sobre la misma serie de televisión y compiten por ser el mejor fanficker, así que es una trama bastante sencilla aunque secundaria. La principal es la romántica, por supuesto. Sinceramente, no creo que decir esto sea un spoiler, y más viendo la portada. Anne tendrá dos intereses amorosos: Diana ("friends to lovers") y Gilbert ("rivals to friends to lovers"). El drama es la confusión de Anne, el hecho de que no es capaz de identificar lo que siente ni explicarlo.

Lo que me ha gustado son dos cosas. La primera es que la orientación sexual de los personajes no sea un drama. Hace tiempo no había libros con personajes LGTB, después empezaron a salir pero la trama giraba en torno a su orientación y a los problemas que esto daba, y ahora estamos en un momento en el que los personajes del colectivo están integrados, tienen otros problemas que no tienen que ver con su orientación y eso está genial. Anne sabe que es bisexual desde hace tiempo, y eso no es un drama ni un descubrimiento ni tiene ninguna importancia. Diana también es sáfica, Gilbert es bisexual y trans, Phil es de género no binario, Roy es homosexual...y sus tramas no giran en torno a eso. ¡Bien!

La segunda cosa que me ha gustado es la valentía en cuanto a las relaciones entre personajes: Iria y Selene se han atrevido a hacer lo que Laura Gallego no hizo en Memorias de Idhún. Al final, ¿cómo vas a llamar triángulo amoroso a una figura con solo dos lados? Está muy bien que Victoria se quedara con los dos en MDI, pero esos dos no se soportaban entre sí. Aquí sí que hay ganas de hacer un triángulo de verdad, con amor y más para las tres partes. Este libro tendrá contentos a los fans de Anne with an E y a los de Memorias de Idhún por igual.

Lo que no me ha gustado tanto es la enorme importancia que se le da a la serie sobre la que escriben los fanfics. Entiendo por qué se hace así, ya que es una manera de representar la relación de los personajes reflejada en un mundo de ficción, pero sinceramente no era entretenido que se hablara tanto de ella o de fanfiction. Me habría gustado más que se hablara de otras cosas, o de personajes secundarios, en vez de quedarse tan en la superficie. Y también me ha parecido un final muy apresurado. El principio es más lento, es introducción a los personajes y Anne se pasa medio libro hablando de lo mucho que odia a Gilbert sin ningún motivo, y es ya en el final cuando la relación cambia de forma un poco brusca, y o mismo pasa con Diana. El epílogo debería haber sido un capítulo entero más desarrollado.

En cuanto a la ambientación, es muy moderna. Van a la universidad, a la cafetería Tejas Verdes que pertenece a la madre de Anne, Diana conduce su coche, los chicos comparten un piso de estudiantes, aparecen sus muchas redes sociales... todo es muy actual y los lectores pueden identificarse muy fácilmente con lo que ocurre. Al final es una novela romántica contemporánea. Y llena de diversidad, además.

Opinión final:

Si bien he disfrutado mucho de este libro y lo recomiendo, tampoco diría que me pueda cambiar la vida, y menos cuando me da la impresión de que se queda demasiado en la superficie y no profundiza en trama o personajes. Le doy una puntuación de 3,5/5 estrellas, pero seguro que acabo leyendo más cosas de Iria y Selene, sobre todo si escriben más comedia romántica.



Espero que os haya servido esta reseña y que os animéis a leer el libro y a darme vuestra opinión. ¡Nos leemos pronto!

sábado, 19 de febrero de 2022

El canon literario... ¿universal?

 ¡Qué curioso me parece que tengamos una serie de grandes obras que todo el mundo conoce! Esas obras de referencia, esos grandes autores que han servido de inspiración a otros a lo largo de la historia y que han llegado hasta nuestros días. Seguro que tienes en mente las típicas listas de "Cien libros que debes leer antes de morir", "Grandes autores que debes conocer", "Treinta clásicos que debes leer antes de los treinta". Porque DEBES leerlos o al menos DEBES conocerlos. ¿Cómo no vas a haber leído el Quijote, aunque no te guste? ¿Qué haces con tu vida si aún no has leído el Ulises, a ver? Pero hombre, ¿de verdad no te has leído los nueve tomos de Historias de Heródoto? Ah, ¿que estás perdiendo el tiempo leyendo fantasía juvenil?

Bueno, por si no queda claro, esa no es mi opinión. Al menos, no del todo. Recientemente he tenido una conversación de este estilo con una persona que defendía a capa y espada las grandes obras de la historia pero despreciaba la literatura juvenil. Y yo no quiero que esta persona me malinterprete, porque entiendo perfectamente su postura y la respeto, pero no la comparto. Mi opinión es más bien la siguiente: se puede leer de todo y disfrutarlo de la misma o de distinta forma. Que sí, que no puedes comparar leer a Joyce y a Rowling, que no tiene nada que ver y que es una experiencia totalmente opuesta. Vale, es cierto, pero eso no quiere decir que no puedas disfrutar de las dos experiencias. La persona de la que os hablo no me creía, y por eso quiero conocer más opiniones sobre esto.

Algo importante que debo añadir es que no desprecio ningún tipo de literatura porque puede tener distintas funciones, principalmente entretener y enseñar. Así que no veo por qué no vas a disfrutar un libro solo por entretenimiento. Pero hay otra forma de disfrutar de la literatura, que es cuando se vuelve un reto, cuando te enfrentas a algo que no pensabas que leerías y, especialmente, cuando descubres que en realidad no era tan difícil. Para mí, hay dos tipos de libros "clásicos": unos serían los que son complejos, largos, aburridos, difíciles de entender, esos que mucha gente conoce pero que pocos se atreven a leer... aquí metería obras muy antiguas como La Ilíada o La Odisea, modernistas como El ruido y la furia o En busca del tiempo perdido... esos a los que podríamos tenerles "miedo", aunque no deberíamos. El segundo grupo contendría libros a los que se les tiene miedo por ser llamados clásicos pero que en realidad no son difíciles y son muy entretenidos, y aquí podría incluir muchos más ejemplos como Frankenstein, Cumbres Borrascosas, 1984, La importancia de llamarse Ernesto, La isla del tesoro, Fahrenheit 451, Romeo y Julieta...

Pero vamos a la parte importante: ¿qué es realmente un "clásico"? Pues es una obra que ha sido capaz de sobrevivir al paso del tiempo y de convertirse en un referente, muy conocida y que se sigue leyendo, analizando, estudiando y enseñando. Es decir, que forma parte del canon literario.

El canon literario es un conjunto de obras que forman parte de la literatura de la alta cultura, por su calidad, originalidad, rasgos formales o temáticos, y que no quedan obsoletas. Se han hecho diversas clasificaciones con las obras que se deben incluir en este canon, y yo no os voy a dar una lista definitiva de increíbles obras que debéis leer antes de morir. No, yo estoy aquí por la polémica. Porque casi cualquiera de las clasificaciones que podéis encontrar del canon literario tiene unas características comunes en sus obras, y no me refiero a esa calidad que seguro que tienen todas, sino a sus autores. Desde los años 60 se ha cuestionado el canon por su alarmante cantidad de "hombres blancos europeos y estadounidenses heterosexuales muertos". Y no es para menos. 

Vamos a ver qué clasificación hace el crítico Harold Bloom en su libro El canon occidental. Bloom hace una lista de 26 autores, aunque en realidad se usan como excusa para hacer un recorrido por la historia de la literatura universal. Estos autores son los siguientes: Shakespeare, Chaucer, Milton, Johnson, Wordsworth, Austen, Dickens, Eliot, Woolf, de Montaigne, Molière, Proust, Goethe, Freud, Kafka, Joyce, Beckett, Dante, Cervantes, Tolstoi, Ibsen, Pessoa, Whitman, Dickinson, Borges, Neruda. Por si no los conoces a todos (normal), lo resumo: 23 hombres, 3 mujeres. 22 europeos, 4 americanos (2 de ellos estadounidenses).

Como se puede ver, estas clasificaciones tienen de todo menos variedad. Y no critico la propia lista, que incluye varios/as de mis grandes favoritos/as. Pero no se puede permitir que lo que consideramos el canon literario esté creado únicamente por críticos "hombres blancos occidentales heterosexuales muertos", porque la clasificación tiende a tener las mismas características que ellos. Y vendrá alguien a decirme que no es por eso, sino por la calidad de las obras, y que qué culpa tienen los hombres blancos de que las mujeres racializadas no hayan escrito grandes obras. Claro que sí.

Solo para investigar un poco más, voy a analizar un par de típicas listas de "100 libros que debes leer antes de morir". Vamos a ver esta de Los mejores libros de la historia: 100 novelas que hay que leer antes de los 40. De 100 libros, 26 son de autoras. Esto ya de por sí está descompensado, pero es que además varios de esos libros repiten autoras: Virginia Woolf está dos veces, Chimamanda también... Así que en realidad hay menos de 26 autoras. Veamos este otro: Los 100 mejores libros de la literatura universal. Pues mucho peor, la verdad: 100 libros, 14 son de autoras. Y atención, porque Woolf sale tres veces, y Austen dos. Así que se nos queda una lista hecha por ABC Cultural en la que poco más del 10% de obras son de autoría femenina. Y no quiero hablar de la (muy evidente) falta de autores/as no occidentales en una lista que se atreven a llamar "universal". Os invito a revisar los libros que habéis tenido que leer para clase y ver si esto también pasa.

Las conclusión es, en mi opinión, que el canon literario es totalmente subjetivo y que merece la consideración justa. No podemos pretender hacer una clasificación objetiva, y menos de algo tan relativo como la calidad literaria. Y por esa razón yo puedo llevar la contraria al canon y decir que El guardián entre el centeno me parece un horror. Ahora bien, hay algo en lo que sí o sí tenemos que coincidir con la clasificación canónica, y es en la perdurabilidad de las obras. Que a día de hoy podamos leer Las Metamorfosis de Ovidio de la misma manera que leemos el último bestseller de Javier Castillo es algo que tiene mucho mérito. En cuanto a si esa perdurabilidad se debe a su calidad literaria o a otras características más relacionadas con el origen o el género del autor, lo dejo abierto a la interpretación.

Solo me queda invitarte a reflexionar sobre cuántas grandes obras habrían podido llegar hasta nuestros días si la literatura no hubiera sido monopolizada por hombres. "Pero es que las mujeres no escriben". Ya, es que imagina lo que habrían escrito si les hubieran dejado escribir. Las hermanas Brontë publicaban bajo pseudónimo masculino, y Virginia Woolf decía que "una mujer debe tener dinero y una habitación propia para poder escribir novelas". No les faltaban ganas o capacidad para escribir, les faltaban medios.

Esta entrada se termina aquí, y solo espero que haya sido útil para entender el canon literario (occidental) y por qué os animo a no tomároslo muy en serio. Leed clásicos, leed libros menos conocidos, leed bestsellers o leed lo que más os apetezca. Pero disfrutad, aprended y abrid la mente a nuevas lecturas. Y dejad un comentario, porque me encantaría conocer más opiniones sobre este tema. Nos leemos pronto.

miércoles, 9 de febrero de 2022

Reseña: Hazeldale

 ¿Hay algo mejor que encontrar un libro de esos que enganchan sin necesidad de recurrir a la acción y a la intriga, y que además te dejan el corazón calentito de principio a fin? Hoy os traigo la reseña de Hazeldale, una historia de fantasía rural con romance, elementos paranormales y mucho humor.

Datos:

  • Autora: Elisa Macías
  • Editorial: Ediciones Dorna
  • Páginas: 502
  • Género: fantasía rural

Sinopsis:

Tras terminar la carrera de Bellas Artes, Diana tiene que volver a Avellanilla, su pueblo de toda la vida. Después de tantos años estudiando en Madrid, se le hace raro volver a acostumbrarse al campo, al calor del verano de Andalucía y a los amigos de la infancia con los que hace tiempo que no habla.

Los días en el pueblo son tranquilos y muy distintos a la emoción urbanita de la época universitaria, pero su vida en Avellanilla cambiará por completo cuando se dé cuenta de que, cuando su madre se mudó de casa, no contó con una antigua inquilina. Ahora, además de buscar trabajo en esta nueva etapa, Diana tendrá que aprender a convivir con el fantasma de su habitación.

Reseña:

Siempre digo que acierto eligiendo mis lecturas, pero la suerte que estoy teniendo últimamente está a otro nivel. Este ha sido sin duda uno de mis grandes descubrimientos, y solo me arrepiento de no haberlo pedido en preventa cuando salió. Es de esos libros a los que se les coge cariño muy fácilmente, sobre todo por la autenticidad de los personajes y la facilidad de identificarse con ellos y su situación.

Diana acaba de terminar la carrera de Bellas Artes y quiere encontrar trabajo, vivir de lo que ha estudiado y volver a Madrid, pero la vida tiene otros planes: encontrar trabajo es un reto, y más para vivir del arte. Y a Diana no le queda más remedio que volver en verano a su pueblo con su madre y su hermana pequeña, buscar trabajo de cualquier cosa para ahorrar y plantearse qué hacer con su vida. Dicho así parece una historia incluso aburrida, un coming of age que solo va del drama existencial de no saber qué hacer con la vida, pero no es así. La manera de tratar este tema me ha parecido de lo más adecuada, y cualquiera que se haya visto en la misma situación se sentirá muy identificada. 

Diana también se enfrenta a asuntos de lo más común para una chica de su edad. Durante los años de carrera ha subido de peso, y la forma en la que está retratado el tema me parece perfecta, ya que se ve que el problema con su cuerpo es más la vergüenza por los comentarios que otros le hacen o le pueden hacer, es decir, la opinión de los demás, que lo que opina ella. Además, aunque parezca una tontería, me hace cierta ilusión encontrar una protagonista como esta en lugar de la típica chica delgada y preciosa a la que todos quieren en secreto mientras ella no lo sabe. Diana no es perfecta, es una chica absolutamente normal que se hace moños y va en bragas por su casa, que suda en verano, que sufre ansiedad porque no sabe qué hacer con su vida, que se enamora de quien no debe y que comete errores. ¡Bien por Diana!

Pero no todo es buscar trabajo y tratar de sobrevivir a los veintidós años. Resulta que Diana también tiene que lidiar con la chica (fantasma) que vive en su cuarto. Laura, que se suicidó en ese lugar, es un personaje genial, divertida y sarcástica, y muy diferente a Diana. Esta tendrá que tratar de descubrir por qué en Avellanilla están ocurriendo ese y otros sucesos paranormales, pero no lo hará sola. Los amigos de Diana le ayudarán a descubrir qué está pasando.

No puedo decir que me hayan caído bien todos los personajes, pero es que es parte de su encanto. Al final, no puede caerte bien todo el mundo, y menos cuando son tan diferentes entre sí. Diana tiene tres amigos: Catalina, que es una joven muy mística y espiritual y que guarda ciertos secretos; Min, un chico asiático con un carácter muy fuerte; y Adrián, que es el novio de Min y un cachito de pan. Yo no podría ser amiga de Min, eso seguro. Pero me encanta lo diferentes que son todos y lo bien construidos que están.

También me ha encantado la ambientación. Recuerdo la reseña que hice de Donde callan las piedras, un libro que hablaba de la decadencia y el olvido de los pueblos. Bien, pues este es todo lo contrario. El pueblo (ficticio) de Avellanilla está muy vivo. Tanto, que lo acabo de buscar en Internet y me he encontrado con la (ficticia) página oficial de turismo de Avellanilla. No me digáis que no es original. Yo estoy más familiarizada con pueblos pequeñitos, donde como mucho hay un bar y a veces viene una furgoneta vendiendo pan o fruta, por lo que esperaba algo mucho más modesto. Aquí hay pizzerías, comercios de todo tipo, cafeterías... Vaya, un pueblo grandecito, con su propia historia, su gente y hasta sus movidas paranormales. Y es que tiene un pasado con la brujería, las invocaciones al demonio, los fantasmas... y me parece muy guay, me recuerda a las típicas leyendas que tienen muchos pueblos pero llevado a la actualidad. Me encanta cómo coge estos elementos sobrenaturales y los mezcla con una ambientación tan moderna y llena de referencias a la cultura actual, funciona realmente bien.

Es un libro con el que es muy fácil identificarse, ya sea simplemente por estar ambientado en nuestro contexto actual, con sus muchos guiños al mundo de Internet, a la política o a la precariedad laboral, o bien por otro tema que destaca bastante: la propia identidad y ser LGTB. Hay muchísima representación de todo tipo, y no es de forma forzada ni para cubrir ninguna cuota. Es natural y tan real como en la vida. Tenemos a Min y Adrián, que son pareja. Diana es bisexual y no es ningún drama para nadie. Hay asexualidad, y sí, también heterosexualidad. Y todo encaja perfectamente, está bien representado y me ha gustado mucho. Si buscas un libro con buena representación, ya lo has encontrado.

Opinión final:

Algún día pondré una mala puntuación a algún libro, pero hoy no es ese día. Hazeldale me ha dejado el corazón calentito, me ha hecho reír, me he preocupado por los personajes y he sentido curiosidad. Cuando lo fui a comprar esperaba que fuera más pequeñito, y me llevé la sorpresa de que es bastante gordito. Podría parecer denso, pero sus quinientas páginas se me han pasado volando. Por eso se lleva una puntuación de 5/5 estrellas.

Solo puedo añadir que estoy deseando leer más a Eli Macías, quien publicó en diciembre Del amaranto a la fluorescencia, también con Ediciones Dorna. Espero que le deis una oportunidad a esta autora que no os va a decepcionar. Yo me despido aquí, ¡nos leemos pronto!

martes, 25 de enero de 2022

Reseña: Los dones de la muerte

 Últimamente todo lo que leo me parece una maravilla, así que esto no será un sorpresa: este libro me ha parecido una maravilla. Hoy os traigo la reseña de la primera parte de la bilogía Nigromantes: Los dones de la muerte, de Raquel Brune, un libro lleno de magia y mitología griega que ha sido todo un descubrimiento.

Datos:

  • Autora: Raquel Brune
  • Editorial: Nocturna
  • Género: fantasía urbana
  • Páginas: 392
Sinopsis:

Resurrección, reencarnación y vida eterna. Aquel que logre vencer tres veces a la muerte será digno de sus dones, y Judith aspira a lograr mucho más de lo que se espera de ella.

Elías es un nigromante que teme a la muerte... y a todo, en realidad. Por eso, cuando debe abandonar la comodidad de la tienda de antigüedades familiar para participar en una subasta de Londres, sabe que el plan va a salir mal. La muerte está muy presente en su vida, pero lo que a él le inquieta son sus sueños: en ellos siempre experimenta los momentos más dolorosos de las vidas de otras personas. O al menos eso creía hasta que una noche ve algo muy distinto: a alguien que parece intentar comunicarse con él.

Una estatua embrujada, una combativa activista y un viejo amigo (¿o enemigo?) de la infancia desbaratarán su tranquilidad y lo acompañarán hasta Grecia, donde los aguarda algo más que el misterio de los dones de la muerte.

Reseña:

Cómo me alegro de haber podido leer y disfrutar este libro. No sé ni cómo afrontar esta reseña porque creo que me ha gustado todo: personajes, trama, ambientación... todo me ha parecido buenísimo. Empecemos por los personajes porque se han ganado un hueco en mi corazón, tanto individualmente como por su forma de relacionarse entre ellos.

Elías es un joven nigromante cuya familia se dedica a la compra venta de antigüedades y objetos mágicos. Además, tiene sueños en los que puede ver las vidas de personas que vivieron en otras épocas. Ah, y realmente le tiene miedo a todo, aunque no me extraña si no puede ni dormir sin ver cómo otras personas mueren. Por eso, cuando su hermano le hace ir a Londres para asistir a una subasta, a Elías no le hace ninguna gracia abandonar su hogar por primera vez, aunque solo sean unos días. Lo gracioso es que no lo pasa tan mal en Londres como esperaba.

Sofía es una joven universitaria, medio griega y medio inglesa, que vive en Londres. Y es activista, siempre se está metiendo en protestas, manifestaciones y todo tipo de líos. Es en una de estas cuando se topa con Elías en el Museo Británico, protestando para que se devuelvan las obras de arte a Grecia. Ella no tiene nada que ver con la magia, es lo que los nigromantes llaman "corriente", pero tiene un accidente con una estatua griega y acaba sufriendo una maldición mágica. 

Marcos, otro nigromante, no ha tenido la suerte de Elías de crecer en una buena familia. Vive en el Londres Oculto, se gana la vida con el contrabando de objetos mágicos y tiene una personalidad de lo más arrolladora, a juego con su aspecto. Se unirá a Elías y Sofía en su misión y les ayudará, aunque ya no sea un gran amigo de Elías como solía ser cuando eran niños. 

Judith aspira a conseguir los dones de la muerte, y para ello deberá burlar tres veces a la muerte: resurrección, reencarnación y vida eterna. Elegante, misteriosa, decidida y ambiciosa, no parará hasta obtener los dones que sabe que le pertenecen, y entonces nadie podrá volver a subestimarla.

Todos los personajes me parecen fantásticos, incluso los que no son protagonistas. No había leído nada de Raquel Brune antes, pero tengo intención de hacerme con más libros suyos aunque solo sea por cómo crea a sus personajes (y por todo lo demás también, la verdad). Mi personaje favorita ha sido Sofía, supongo que porque es más fácil identificarse con una corriente que descubre el mundo de los nigromantes a la vez que el lector. Pero la enorme química entre ellos, que se refleja tanto en los diálogos como en la acción, es lo que me ha terminado de conquistar. Sus personalidades son de lo más realista y siento que podrían ser mis amigos. Sofía sería mi mejor amiga, sin duda.

Otra cosa que me ha flipado muchísimo es la ambientación. Sabía que el libro trataba la mitología griega, no que fueran a ir a Grecia. (Es un pequeño spoiler, pero muy pequeñito.) Y me ha encantado cómo está descrito todo. No es como Victoria Álvarez que te cuenta cada detalle, pero es que no hace falta. Con menos palabras también se consigue el efecto deseado, que es transportar al lector por el espacio (y el tiempo). Estoy segura de que Raquel ha viajado a esos lugares, porque se nota. La novela empieza en Madrid, de donde son Elías y Marcos, y en seguida se traslada la trama a Londres, donde todo es tal y como está descrito. Pero la parte de Grecia me conquistó, en especial las reflexiones sobre cómo ha cambiado (¿y decaído?) la región en todos sus siglos de historia. No quiero especificar qué lugares visitan, pero sí que he estado en esos lugares y que me hizo sentir mucha nostalgia por lo impresionante que me pareció mi propia visita a Grecia. Le doy un diez a la autora como guía turística.

Y la trama tampoco falla en nada. Gira en torno al misterio de la mujer que trata de comunicarse con Elías a través de sus sueños, a la maldición que recibe Sofía por parte de una estatua griega en el Museo Británico y a la búsqueda de Judith para conseguir los dones de la muerte. Todo se relaciona y encaja perfectamente y me parece una trama muy original. Lo único que no me gusta es tener que esperar a que salga la segunda parte para saber cómo continua la historia, pero a la vez me gusta que esta primera parte no termine en un cliffhanger, o sea, un final sin cerrar. La trama principal se cierra correctamente, incluso de forma sorprendente, y te hace querer saber qué pasará después.

Opinión final:

Creo que no hace falta dar más detalles sobre por qué debes leer este libro, pero por si acaso: si te gusta la fantasía urbana, la mitología griega y los personajes realmente bien construidos, esta historia es para ti. Yo le pongo una puntuación de 5/5 estrellas. No creo que se convierta en uno de mis grandes favoritos de la vida, pero eso no quita que se merezca, en mi opinión, el sobresaliente.


Espero que os haya gustado esta reseña y que os animéis a leer el libro. Yo me despido aquí hasta la próxima entrada, que seguramente será la reseña de Hazeldale (¡me está gustando mucho!), pero a la vez siento que va tocando subir una entrada de teoría literaria, así que trataré de traer una también. ¡Hasta pronto!

miércoles, 19 de enero de 2022

Reseña: Las princesas de ceniza

 ¡Qué ganas tenía de leer este libro! Hoy os traigo la reseña de Las princesas de ceniza, una historia de fantasía de piratas cortita pero maravillosa.

Datos:

  • Autora: Laura D. Lobete
  • Editorial: Ediciones Dorna
  • Género: fantasía
  • Páginas: 214
Sinopsis:

Como cada princesa heredera del Reino Septentrional, Palo Rosa debe enfrentarse al temido dragón para demostrar que es digna merecedora del trono. Aunque lleva toda su vida preparándose para ello, sabe que morirá bajo sus fauces tal y como ya murió su hermana mayor. No hay escapatoria posible: ascender al trono o caer en el intento.
Y, sin embargo, el día de la Prueba la princesa no aparece.
Huyendo de su destino, Palo Rosa se une a la tripulación del Pájaro Alegre, un barco contrabandista de reputación dudosa capitaneado por Kai-Yih. Mientras se dirigen a los confines del reino, allá donde ni el dragón ni la sentencia por traición puedan alcanzarla, la princesa deberá aprender a convivir con sus fantasmas y a confiar en que la capitana logrará mantenerla a salvo en ese océano sitiado de piratas.
Con la promesa de llevar de vuelta a casa a la princesa, un hombre misterioso les sigue la pista, y cada día se encuentra un poco más cerca del Pájaro Alegre.

Reseña:

Lo primero que tengo que tengo que decir salta a la vista: qué portada tan bonita. Es que en cuanto la vi me enamoré. Las portadas de Dorna suelen gustarme mucho, pero creo que esta es mi favorita. Y la propia edición es preciosa, los inicios de capítulos están adornados y contiene alguna ilustración que me parece increíble, sin duda merece la pena tenerlo aunque sea solo por lo bonito que es. Lo segundo, es que este es el tipo de historia que me gusta ahora mismo: fantasía, princesas, dragones... y sobre todo piratas. Me flipan los piratas. No es ningún secreto que pronto sale la nueva antología de Dorna en la que participo con... un relato de piratas. Así que no puedo ser objetiva con este tema, lo siento.

Vamos a hablar primero de la ambientación, porque me parece lo más destacable de este libro. Tenemos el escenario ficticio de los Reinos Confederados, donde las princesas de cada reino, para poder convertirse en reinas, deben enfrentarse a un dragón y matarlo. Por supuesto, todo está explicado y justificado, y hace que la premisa de los dragones no parezca tan loca. 

Algo que me ha gustado mucho es el tema de los nombres de los personajes y lugares. Los reinos, mares, islas, etc, tienen nombres muy curiosos que me recordaban al diseño de mundo de algún videojuego del tipo Monkey Island (de hecho, juraría haber encontrado alguna referencia), y ese detalle me ha gustado mucho porque suena verosímil a la vez que fantasioso. Los nombres de los personajes también son así: las princesas tienen nombres de plantas y su motivo está bien explicado y justificado. Al principio me costaba leer que la protagonista se llama Palo Rosa, pero en seguida me acostumbré y me parece una elección perfecta. Además, me gusta que se aleje de los tipiquísimos nombres de fantasía a los que nos hemos acostumbrado y se convierta en algo único. Ah, y hay piratas. Y me encanta que haya piratas al uso, de los que huyen de la ley, y piratas corsarios, al servicio de la Corona. Me ha gustado cómo está planteado el tema de la piratería, con sus puertos e islas y su relación con los reinos.

Por otro lado, los personajes. Mi favorita ha sido Kai-Yih, capitana del Pájaro Alegre, cuyo desarrollo me esperaba pero a la vez me ha sorprendido en ciertos aspectos. Es una mujer fuerte que lucha por lo que quiere y defiende su libertad a la vez que está condicionada por su pasado. Antes de que se revelara su historia ya intuía cuál era, pero no porque fuera muy evidente sino porque es lo que habría escrito yo (Laura, te prometo que La venganza del Kraken se escribió antes de que saliera este libro). También me gustó Palo Rosa, me encanta cómo pasa de princesa asustadiza a reina de su propio destino, enfrentándose a piratas y aprendiendo a sobrevivir (con un poco de ayuda). Los piratas también me gustaron, tienen su propia personalidad, y hasta a las hermanas de Palo Rosa se les coge cariño. Me alegro mucho de haber podido conocer a estos personajes.

Hablar de la trama supone cierta dificultad por el tema de los spoilers. Por ejemplo, al leer el libro me di cuenta de que la relación entre Palo Rosa y Kai-Yih es como un spoiler por el ritmo que tiene en la historia, pero Laura compartió esta preciosa ilustración hecha por ella y eso me da derecho a hablar de lo increíble que me parece esta pareja. Me encanta el ritmo que tiene la relación y la química que hay entre ellas, sobre todo por lo diferentes que son y lo bien que se complementan. 

Lo que no me ha gustado tanto es el final. Me explico: el ritmo general de la historia está bien, ocurren muchas cosas pero poco a poco, dejando tiempo a respirar, y los misterios se van revelando y resolviendo uno a uno. Pero al llegar al final sentí que todo ocurría muy rápido: el final de una trama, el de la siguiente, el de la siguiente, epílogo y fin. Quizás era yo, que estaba enganchada leyendo, pero me sentí como viendo el final del Retorno del Rey: batalla en Gondor, batalla en Mordor, destruimos el anillo, coronamos al rey, volvemos a casa, nos hacemos a la mar,... y piensas "qué final más largo". Que tampoco es para quejarse, porque El Retorno del Rey es mi película favorita, pero me dio esa sensación de que había que frenar un poco la última parte. Aunque creo que esta es la mayor pega que puedo ponerle a este libro, así que no es para tanto. Lo demás me ha gustado, las tramas se resuelven bien e incluso de forma sorprendente, realmente no esperaba que acabara así y me gustó que se saliera de lo que el lector esperaría (aunque cierto aspecto que no puedo decir me dio mucha pena y ojalá hubiera sido de otra manera).

Opinión final:

No voy a cansarme de recomendar este libro. Es bonito por fuera y por dentro, muy entretenido, también tierno y lleno de aventuras, y además se lee rapidísimo por lo ligero de la pluma y la cantidad de páginas. En Goodreads le he puesto 5 estrellas, pero aquí le pongo una puntación de 4,5/5 y solo por aquello que pasa (o que no pasa) al final. Estoy deseando ver qué más nos trae Laura en el futuro, porque seré la primera en comprarlo y leerlo.


¡Muchas gracias por leerme! Espero que os haya gustado la reseña y que le deis una oportunidad. Yo me despido, nos leemos la semana que viene con un nuevo libro de fantasía. ¡Hasta pronto!

martes, 11 de enero de 2022

Reseña: El incienso de los espíritus

  ¡Muy buenas! ¿Qué tal las vacaciones de Navidad? Yo vengo con las pilas cargadas y algunas reseñas pendientes, así que vamos a olvidar el frío que hace y a transportarnos a Japón de la mano de Victoria Álvarez, porque os traigo la última parte de la trilogía de Helena Lennox: El incienso de los espíritus.

Datos:

  • Autora: Victoria Álvarez
  • Editorial: Nocturna
  • Género: aventuras, misterio
  • Páginas: 656

Sinopsis:

Cuando la primavera de 1924 llega a Nueva York, Helena Lennox y los suyos siguen intentando rehacer sus vidas tras lo acontecido en Nápoles… hasta que un encargo del Museo Británico les ofrece la posibilidad de cerrar heridas.

En su mansión de Tokio, los Matsudaira los esperan para trasladar al museo parte de su colección artística. Lo que Helena aún no sabe es que la familia cuenta con unos poderosos enemigos: alguien los quiere muertos a toda costa y los Lennox se hallan peligrosamente cerca de su objetivo.

Muy pronto descubrirán que la frontera que los separa del mundo de los muertos es más difusa de lo que creían, y el legendario incienso de los espíritus, capaz de atraer a nuestra dimensión a quienes ya han partido, se convertirá en una obsesión tan tentadora como peligrosa. Al fin y al cabo, puede que no todos estén preparados para afrontar las despedidas.

Reseña:

Después del éxito que supuso para mí la segunda parte de la saga, tenía muy altas expectativas con la tercera. Por desgracia, en este caso no las ha cumplido como esperaba. En la primera me fallaron un poco los personajes, y esta vez lo que me ha fallado ha sido la trama. No quiero que se me malinterprete: el libro me ha gustado, estaba definitivamente a la altura, pero me ha parecido más flojo en cierto aspecto y quería mencionarlo lo primero. Sin embargo, es un detalle muy pequeño en comparación con todo lo demás que sí me ha gustado mucho. 

Continuamos la saga con Helena, Arshad y Lionel en Nueva York, donde ocurren lo que para mí son las escenas más divertidas de la serie. Vale, no solo para mí: durante el Celsius pude preguntar a Victoria Álvarez cuáles eran las escenas con las que más se había divertido escribiendo de todos sus libros, y ella dijo que eran las escenas en el Nueva York de los años 20 en este libro, con sus locales clandestinos y sus fiestas. La verdad es que esa parte me gustó muchísimo. Es poco después cuando Helena consigue que los destinen a Japón para una colaboración con el Museo Británico. Admito que al llegar a Japón perdí un poco el interés, pero no sé por qué. Supongo que me faltó un poco de ¿trama? Veía que estaba lleno de intrigas y que sí pasan cosas (asesinatos, intentos de asesinato, etc) pero no entendía por qué, simplemente, no se iban de allí de vuelta a Londres. Quiero decir, si estás en un país extranjero en el que no entiendes el idioma y parece que la mafia quiere matarte, lo mínimo que se me ocurre es salir en el primer barco. Que sí, que tenían que cumplir su misión de llevar los objetos de la exposición del Museo Británico a Londres, pero era más una excusa para quedarse que algo realmente importante. Los kimonos no son más importantes que tu vida, Helena. Vete a casa que al final te va a pasar algo grave.

Aunque la trama no me haya entusiasmado, los personajes me han gustado tanto como en el libro anterior. Helena es más madura, más lista y más divertida. Me lo he pasado muy bien con sus escenas con Arshad, tienen una química muy buena y una relación muy interesante, a veces un poco rara y otras muy divertida. En cambio, no me esperaba para nada ese cambio brusco en la personalidad de Lionel, el padre de Helena. Cuando Victoria habla por Twitter del matrimonio Lennox, la gente siempre dice que son increíbles, que les encantan, que tienen una relación muy buena... y me hace pensar que no hemos leído la misma saga, porque son de todo menos un ejemplo a seguir. Tened una relación como la de Arshad y Helena, pero no una como la de Lionel y Dora, por favor os lo pido. Sobre los personajes secundarios prefiero no hablar, pero porque hay muchos y solía hacerme un lío con los nombres japoneses. Se me ha hecho un poco difícil seguir el hilo de quién era cada uno, la verdad, pero creo que eso es cosa mía.

La guinda del pastel se la lleva, como siempre, la ambientación. Es la cuarta reseña de Victoria que escribo en este blog, así que no quiero repetirme. Pude conocer el teatro kabuki, los kimonos, los rituales, las geishas, las casas, toda la cultura estaba muy bien detallada. Su pluma te transporta siempre a donde quiera llevarte, el nivel de detalle es perfecto para que las descripciones no se hagan pesadas ni insuficientes. Podría leer cualquier cosa que describa esta mujer y no me cansaría, porque hace que visualice todo a la perfección. Mención especial al cementerio japonés, y a cualquier cementerio en realidad, porque en absolutamente todos sus libros hay al menos un cementerio en el que ocurren cosas.

No puedo terminar sin mencionar lo bonito que es este libro, por dentro y por fuera. Creo que nunca he llorado con un libro, pero con el final de este estuve a punto. Las varias historias de amor que contiene son muy bonitas y emocionantes, y hacen que el lector se preocupe realmente por el destino de sus personajes. No esperaba ese sentimiento de pérdida que inunda el libro, más todavía al final, que transmite tristeza. Y me encanta que toda la saga esté contada por Helena, ya anciana, a su biógrafa, ya que así conocemos la vida y el final de todos los personajes y nos crea una sensación más fuerte de unión con ellos. Sin duda ha sido el más emotivo de los tres.

Opinión final:

Aunque no haya sido mi favorito de la saga, me ha gustado un montón. Por eso le pongo una puntuación de 4/5 y declaro que pronto intentaré ir a la biblioteca a terminar la trilogía que me falta, la de Dreaming Spires, que está situada unos años antes que esta y comparte algunos personajes. Poco a poco voy terminando con toda la obra de esta autora, y cuando lo haga quizá suba una guía de lectura para quienes quieran empezar a leerla. 


Muchas gracias por llegar hasta aquí. Vuelvo en unos días con una reseña de una novelita de fantasía que tengo muchas ganas de escribir. ¡Nos leemos pronto!

martes, 14 de diciembre de 2021

Hablemos de narrativa breve y de la teoría del iceberg

 ¿Os he dicho alguna vez lo poquísimo que me gusta Hemingway, como autor y como persona? Pues ahora lo sabéis. Y sí, he leído su obra, o más bien parte de ella. Si no lo habéis hecho, no os perdéis mucho, solo un poco de misoginia y un ego muy grande. Pero, por suerte, este hombre del siglo pasado hizo una (única) cosa bien. Vamos a hablar de la Teoría del Iceberg.

Como ya sabréis, Ernest Hemingway fue un escritor y periodista estadounidense del siglo XX, conocido por pertenecer al grupo literario de la Generación Perdida en los años 20 y por su obra de ficción modernista que refleja la época en la que vivió. Tras estudiar su obra en varias ocasiones a lo largo del instituto y la universidad, hasta el último año de carrera no tuve que leer al autor. Entonces leí la novela Adiós a las armas y los relatos cortos Colinas como elefantes blancos, Un lugar limpio y bien iluminado y Gato bajo la lluvia. Fue entonces cuando aprendí algo que me sería útil a la hora de analizar textos, especialmente de narrativa breve. 

La Teoría del Iceberg no tiene mucho misterio ni es nada nuevo, pero fue Hemingway quien la desarrolló y aplicó, y se le atribuye a él. Consiste simplemente en contar toda la información posible en el menor espacio posible. Si puedes usar una frase en lugar de dos, mejor. Si puedes hablar de un tema muy concreto sin llegar a usar la palabra clave y que aún así se entienda bien el mensaje, mucho mejor. El mensaje estará oculto, pero no escondido. Lo que ves en el texto será solo la superficie, la punta del iceberg, y la verdadera historia estará debajo, todo el resto de capas de hielo que no se ve a simple vista. Esto es lo que dijo: 

Si un escritor en prosa conoce lo suficientemente bien aquello sobre lo que escribe, puede silenciar cosas que conoce, y el lector, si el escritor escribe con suficiente verdad, tendrá de estas cosas una sensación tan fuerte como si el escritor las hubiera expresado. La dignidad de movimientos de un iceberg se debe a que solamente un octavo de su masa aparece sobre el agua. Un escritor que omite ciertas cosas porque no las conoce, no hace más que dejar lagunas en lo que describe.

Hay una gran diferencia entre contar y mostrar. Puedes escribir un texto larguísimo en el que cuentas todos los detalles  para asegurarte de que el lector entiende absolutamente todo, y eso está bien. Pero un texto más corto implica elegir: puedes contar todo lo posible con todos los detalles o puedes omitir ciertos detalles en el texto para que sea el lector quien los interprete y crear un texto más compacto pero con más trasfondo.

Esto puede suponer un problema: cómo se puede asegurar el autor de que el lector va a interpretar el mensaje correctamente y no como le apetezca. Lo cierto es que a veces no se puede. Siempre que haya un significado oculto bajo la superficie existirá la posibilidad de interpretarlo libremente. Esto lo expliqué en mi entrada sobre la intención del autor, en la que defendí la libertad del lector de interpretar el texto a su manera pero sin que esta interpretación llegue a pesar más que la auténtica intención del autor.

Vamos con un ejemplo práctico de cómo hacer un relato corto cuyo tema principal está totalmente oculto bajo la superficie del texto, y que solo analizándolo se puede deducir. Os dejo un enlace al texto Colinas como elefantes blancos, el que he podido encontrar fácilmente, aunque la traducción no me convence mucho. Si leéis el texto por primera vez, lo más probable es que no entendáis nada, solo que hay una pareja esperando un tren en una estación y que están discutiendo por algo que no llegan a explicar. No voy a analizarlo en profundidad, pero os explico de qué va en realidad:

Esta pareja se encuentra de camino a Madrid, en el valle del Ebro (¿probablemente en Zaragoza?) y él trata de convencerla de que se someta a un aborto. Ella no lo tiene claro, algo que se muestra explícitamente cada vez que duda: "¿Y si lo hago serás feliz y todo será como antes y me amarás?", "Si lo hago ¿ya no te preocuparás jamás?", "Entonces lo haré. Porque no me intereso en mí." Y también se muestra de forma implícita con sus múltiples alusiones a las colinas y al paisaje: es muy diferente a cada lado del río, un lado es fértil y lleno de vida, y el otro lado es seco, y esto refleja muy bien su indecisión sobre su posible maternidad. Él solo quiere convencerla de que será una operación fácil y de que después volverán a la normalidad, mientras la mente de ella no deja de irse al paisaje que representa sus opciones. El título también nos da pistas, ya que un elefante blanco es tradicionalmente un regalo tan caro de mantener que se vuelve una carga, como el bebé que el hombre quiere evitar a toda costa. También el lugar es muy simbólico, pues una estación de tren siempre es un lugar de transición, de cambios y de tomar decisiones. El final, además, es ambiguo: parece que la chica ha tomado una decisión pero no se nos dice cuál es, y es el lector quien debe interpretarla.

Toda esa omisión de información es de lo que trata la teoría del iceberg. La información está en el texto y es el lector quien tiene que descifrarla. Por poner otros posibles ejemplos y para llevarlo más hacia mi terreno: pongamos, por ejemplo, que yo escribo sobre un personaje femenino que se enamora de una mujer y que en una escena se comenta de pasada que no le importa que un hombre en concreto la vea cambiarse de ropa. Esto puede tener varias implicaciones: puede que simplemente se tengan confianza y por eso no le importa que él la vea, puede que no le importe que cualquiera la vea porque no le da vergüenza, o puede que en el pasado hayan sido amantes o que incluso lo sigan siendo. En cualquier caso, es una información que no es relevante para la trama, pero que se deja intuir. En este caso, yo como autora le estaría dando al lector la libertad de interpretar si esta mujer es lesbiana o es bisexual. Hay una respuesta correcta, pero se omite. Y es totalmente intencionado. 

Cuando yo escribo me gusta dejar algunos cabos sueltos y dejar que el lector los ate si es lo que quiere. Si en algún momento me preguntan por la orientación de dicho personaje, diré que es de libre interpretación, aunque en realidad yo sí sabré cuál es la respuesta correcta. Lo que se especifica en el texto es el canon, y todo aquello que el lector pueda interpretar sin contradecirlo será otra cosa, y por eso puede usar su interpretación como prefiera (para hacer teorías, fanfiction,...). Igual que yo puedo pensar, si quiero, que en Colinas como elefantes blancos la mujer ha decidido no abortar y además dejar a su pareja. Total, no va a venir Hemingway a enfadarse conmigo.

Y ya que hablamos de narrativa breve... resulta que mi ejemplo no era una invención, sino algo que aparece en el relato que voy a publicar este mes con Ediciones Dorna. Así es, aparezco como autora en la antología Misterios entre las olas. Mi relato se llama La venganza del Kraken y va sobre una capitana pirata que busca vengarse. Este viernes 17 habrá un evento en Madrid para hablar de la antología y se revelará la portada entre otros detalles, así que todo el mundo atento. Yo tengo muchas ganas de que podáis leerme.

No voy a hacerme mucha promo en esta entrada porque no es el tema de hoy, pero sí haré una solo sobre esto cuando comience la preventa. Espero que os haya gustado esta entrada y que hayáis aprendido algo. Nos leemos en la próxima, que será una reseña. ¡Hasta pronto!