Páginas

sábado, 16 de octubre de 2021

Reseña: Del amor y otras pandemias

 ¡Hola hola! Hoy os traigo un libro que quería leer desde que se anunció, pero por cosas* de la vida no lo conseguí hasta hace poco (*cosas: querer comprarlo en el Celsius porque estaba la autora, pero no el libro, y querer comprarlo en la FLM pero no encontrar ni a la autora ni al libro). Algún día conseguiré que me lo firme y le diré en persona lo bien que me lo he pasado leyendo. De momento se lo dije por Instagram y fue encantadora. 

Datos:

  • Autora: Myriam M. Lejardi
  • Editorial: RBA
  • Páginas: 224
  • Género: comedia romántica
Sinopsis:

Bienvenidos al confinamiento de David y Lara: una historia de amor en cien sencillos desastres.
El primer desastre fue una pandemia mundial.
El segundo, un decreto de alerta.
¿El tercero? Que Lara y David deberán compartir piso a pesar de un simple hecho incontestable: se odian profundamente.
A partir de ahí, las catástrofes no dejarán de sucederse, y los gatos nudistas, el yoga acrobático y los sentimientos inoportunos solo serán el principio.
¿El desastre definitivo? David y Lara han olvidado que el amor es el virus más contagioso y la curva de contagio no para de crecer...

Reseña:

Este es un libro romántico (de amor, no de Romanticismo, que nos conocemos), y por lo tanto no tiene un diseño de mundo increíble, personajes complejísimos, una trama enrevesada... Nos encontramos ante algo sencillo, que no es algo malo. Es un libro realmente ligero y disfrutable que me duró dos días solo porque no quise terminarlo en uno. 

La ambientación tiene poco peso, porque no necesita entrar en detalles: se sitúa en pleno confinamiento, desde el primer día hasta el último, y no hace falta que el libro nos hable de la situación porque ya la conocemos. Sabemos cómo funcionaba el salir únicamente a hacer la compra, buscar entretenimiento en libros, películas y videojuegos para pasar las horas, preparar tortitas, hacer ejercicio en el salón, las fiestas improvisadas por Skype con los amigos... es casi nostálgico, porque aunque no fuera una situación bonita en general, vemos el lado más entrañable.

Lo más disfrutable son los personajes, por supuesto. Debo admitir que al principio le cogí manía a David, un estudiante de ADE con aires de superioridad y un gusto horrible para decorar su casa y para poner nombres a sus gatos, pero porque está hecho para que te caiga mal. Lara es muy diferente a David, pero no es ningún angelito tampoco. Es estudiante de cine y experta en montarse películas. Al principio me pareció una borde, pero es que es lo normal cuando se declara la guerra de la convivencia. Y lo mejor es su evolución y cómo se les coge cariño mientras van cambiando de actitud. Se vuelven más cariñosos, amables, divertidos,... a medida que se acostumbran a convivir. Hay personajes secundarios, pero los principales se llevan toda la atención. Me encanta cómo Myriam usa los estereotipos y los exagera para hacer comedia, o como yo lo llamo, mamarracheo.

La trama es muy simple, un enemies to lovers de manual, personajes que se llevan fatal hasta que poco a poco se van conociendo mejor y se acaban enamorando. Por supuesto, no puedo contar qué es lo que sucede en medio porque quiero que todo sea sorpresa, pero no creo que sea un spoiler decir que al final hay amor (lo pone en el título y tal). Pero quiero recalcar que en unas semanas de confinamiento pueden pasar muchísimas cosas: algunas muy divertidas, otras más complicadas.

Lo que más me ha gustado de este libro ha sido sin duda su sentido del humor. Por desgracia, casi todo lo que pueda poner de ejemplo le quitaría la gracia, tanto al leerlo aquí como en el propio libro. Simplemente diré que me he reído a carcajadas con lo tonto que puede ser David, la confusión de Lara, las situaciones que se crean entre los dos por hacer cosas tan simples como abrir una puerta sin llamar primero... y la sola presencia del pobre gato que, por supuesto, elige el bando de Lara (pobre David...). He visto muy bien reflejado el tipo de humor que le gusta a la autora, a la que sigo en redes desde hace mucho porque me hace reír constantemente. Además juega muy bien con la perspectiva, ya que está narrado por los dos protagonistas, en presente y saltando de uno a otro, lo que nos permite conocer a fondo a cada uno y saber lo que piensan. Eso lo hace mucho más divertido para el lector, que entiende los malentendidos mucho antes que los personajes. Me recordó un poco al humor de la serie Modern Family.

Tengo que poner una pega a este libro. Una sola. Muy pequeña, en realidad: que se me hizo corto. Es tan ligero y divertido que antes de darme cuenta lo había terminado. Pero tampoco significa que la historia se sienta precipitada, porque el ritmo es muy adecuado. Simplemente, me ha dejado con ganas de leer más libros como este. Myriam, por favor, sigue así que vas genial. De hecho, el día 20 de octubre sale su nuevo libro: Prende fuego a la noche. Va de vampiros, no de amor y pandemias, pero me llama bastante la atención.

No puedo terminar la reseña sin mencionar las preciosas ilustraciones del libro. Sé que a muchos lectores no les gusta que se represente a los personajes en portadas porque prefieren imaginarlos a su manera, pero a mí me ha encantado verlos ahí en cada capítulo, me parece que le da un toque especial a la historia y la complementa muy bien.

Opinión final:

Estoy teniendo problemas para poner nota a este libro, porque para mí dar 5 estrellas supone equipararlo con mis libros favoritos (Seis de Cuervos, Concilio de Sombras, El Nombre del Viento...), y este no es exactamente eso. Pero a la vez siento que no puedo ponerle menos, porque ha hecho que me lo pase muy bien y eso lo valoro mucho. Especialmente porque a mí no me gusta leer romántica, pero aquí estoy. Así que, Myriam, te lo has ganado:


Muchísimas gracias por leerme. Espero haber animado a alguien a disfrutar esta historia, y a que me digáis qué os ha parecido si ya la habéis leído. ¡Hasta la próxima!

martes, 5 de octubre de 2021

Reseña: Lobizona

 ¡Hola a todo el mundo! Hoy traigo la reseña de Lobizona, un libro que compré en el Celsius 232 este verano. Estuve en la presentación y la autora me lo firmó (es un encanto). Además, la segunda parte, Cazadora, ya ha salido en EEUU, y a España llegará a través del sello Puck.

Datos:

  • Autora: Romina Garber
  • Editorial: Puck
  • Páginas: 384
  • Género: fantasía

Sinopsis:

Algunas personas son ilegales.
Las lobizonas no existen.
Estas dos afirmaciones son falsas.

Manuela Azul se encuentra atrapada en una existencia que resulta demasiado pequeña para ella. Como inmigrante indocumentada que debe huir de la familia criminal de su padre en la Argentina, Manu se ve confinada a un pequeño apartamento y a una vida discreta en Miami, Florida.
Hasta que la burbuja que la protegía estalla.
Atacan a su abuela adoptiva. Muchas mentiras salen a la luz. El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas arresta a su madre.
Manu se queda sin hogar, sin respuestas y, ahora, sin cadenas que la aten. Investigará la única pista que tiene sobre su pasado: un misterioso emblema con forma de Z, que la guiará a un mundo secreto oculto en el nuestro.
Un mundo conectado con su padre muerto y su pasado criminal.
Un mundo sacado del folclore argentino, en el que la séptima hija consecutiva es una bruja y el séptimo hijo, un lobizón.

Reseña:

Lo primero que tengo que decir de este libro es que me ha parecido muy original, por lo menos la premisa. Romina, inmigrante argentina que vive en Estados Unidos, afirmaba en la presentación del libro que decidió hacer una historia que la hiciera conectar con sus raíces y presentar al mundo el folklore argentino. Yo personalmente no conocía nada sobre la mitología argentina y me ha sorprendido aprender sobre ella y sobre el "lobizón", y descubrir también que en Galicia (España) también existen leyendas sobre el "lobishome". Siempre es interesante conocer nuevas culturas y cómo estas se relacionan entre sí. Sobre todo porque la creencia argentina del séptimo hijo o hija está muy anclada en su cultura: hay una ley que declara que el/la séptimo/a hijo/a nacido/a del mismo sexo de forma consecutiva recibe el padrinazgo del presidente de la nación. Esto es porque se dice que ese hijo o hija, en la adolescencia, se convierte en lobizón o bruja. Esto lo contó la autora en la presentación, cómo le fascinó esta ley y su relación con la creencia, y así surgió esta historia.

Por esto, en esta historia me quedo con la ambientación, no solo de descripción de un mundo fantástico, sino de la atmósfera que crea. El libro se divide en dos partes muy diferenciadas, y la que más disfruté fue la primera porque me parecía que se alejaba de la típica novela de fantasía juvenil para acercarse a un tema muy importante y controvertido: la inmigración. Manu es una adolescente que está atrapada en un apartamento en Miami con su madre y la mujer que las acoge, que no tiene papeles para residir en el país, que no puede volver a Argentina porque las busca una organización criminal, y además se debe ocultar por un rasgo físico que haría que la gente la señalara. Me pareció muy sencillo que el lector empatizara con la protagonista por la forma en la que todo está retratado, y eso lo disfruté mucho. También me gustó la segunda parte, que no voy a detallar porque spoilers, pero Manu se adentra en el mundo mágico al que realmente pertenece, y me pareció que flaqueaba un poco más, quizá por la falta de referencias al mundo exterior o de descripciones de ciertos aspectos. Me habría gustado saber más sobre este mundo que a veces me parecía un poco difícil de imaginar, por lo que acababa pensando en  una especie de Hogwarts en medio de Miami. Se ha notado muchísimo la influencia de Harry Potter en la ambientación, pero no como algo negativo, solo anecdótico.

Vamos con los personajes, un aspecto que condiciona por completo la trama, ya que esta gira en torno a Manu y sus decisiones (y su mera existencia también). Manu es una chica lista y solitaria, por eso me chocó un poco cuando decide seguir a un desconocido y acabar en un mundo mágico, pero lo aceptamos por el bien de la trama. Mi problema viene cuando llega a este lugar y... finge que es de allí, que es una estudiante de una escuela de magia, una bruja, en lugar de simplemente decirle a alguien por qué está ahí y pedir ayuda. Me desesperaba un poco cuando continuamente estaban a punto de descubrir que no sabía hacer magia y se libraba por los pelos, porque alguien la ayudaba, porque usaba su ingenio, o porque no insistían. Pero yo tenía ganas de que simplemente saliera la verdad a la luz en lugar de que la chica estuviera ahí fingiendo que sabía lo que hacía, especialmente cuando el propio título del libro te cuenta el mayor spoiler de la novela. Pero aún así, Manu no me caía mal, solo estaba asustada (y luego descubrimos que era con razón). El resto de personajes me han gustado, sus dos amigas son muy distintas entre sí y me han parecido personajes muy bien construidos e interesantes, al igual que el chico. Los conflictos que tienen entre sí están muy justificados y la revelación sobre dos personajes al final de la novela me ha parecido fantástica. Espero con ganas ver cómo se desarrollan los personajes en el siguiente libro, tras revelar ese secreto.

Sobre la trama, prefiero no contar mucho para no revelar nada que el lector no sepa. Simplemente diré que me ha gustado, pero que a veces parecía un poco confusa porque vamos aprendiendo sobre el mundo a la vez que Manu. Además, de alguna manera llegaba a ser predecible (ejem, el título). Me ha gustado que el libro se divida según las fases de la luna y que todo gire en torno a ella. También el simbolismo que llena la obra, con el número siete, la luna, la Z... me gusta que sea consistente con las pistas, aunque a veces quizá se pasaba de evidente. También que conecte tan bien con la cultura argentina, de la que yo no sé mucho pero evidentemente la autora sí, y consigue transmitir muy bien ese mensaje cultural, el lector puede sentir el lazo de los personajes con sus raíces y, consecuentemente, la falta de raíces de Manu.

No puedo acabar la entrada sin hablar del trato que se le da a la casi inevitable división entre chicos y chicas. La tradición dice que la séptima hija será bruja y el séptimo hijo será lobizón, así que tiene toda la lógica que estén separados, más que por sexo, por condición. Pero me gusta que (¿esto se considera spoiler si está en el título?), cuando Manu resulta ser lobizona en lugar de bruja, se trate el tema de las diferencias entre sexos y se muestre personajes disconformes ante esto. Porque, cómo van a hacer deporte con una chica, eso sería horrible, el deporte es de chicos... Y, por supuesto, la trama favorece el cambio de mentalidad, lo que me parece genial.

Opinión final:

He disfrutado mucho la lectura de este libro, aunque quizá más al principio que al final, donde he notado un cambio gradual de tono que va de tratar temas serios como la inmigración a lidiar con riñas y celos entre adolescentes. Eso no quita que la experiencia completa haya sido muy positiva, y recomiendo mucho que, si te gustan los libros de fantasía basados en nuestro mundo, como Harry Potter (clases de magia, deportes mágicos, una escuela oculta del mundo real,...) le des una oportunidad. Le doy una puntuación de 4/5 y trataré de leer el siguiente cuando llegue a España.


Nos leemos en la siguiente reseña, que adelanto que será una maravillosa comedia romántica que disfrutaréis muchísimo. ¡Hasta pronto!

martes, 28 de septiembre de 2021

Reseña: Señoras que se empotraron hace mucho

 ¡Hola! ¿Qué tal? Hoy quiero hablaros de un libro que he disfrutado muchísimo. Se trata de Señoras que se empotraron hace mucho, de Cristina Domenech. Lo quería desde que salió pero no me animaba, así que esta Navidad se lo regalé a mi hermana. Se lo leyó en seguida y le gustó mucho. Luego se lo leyó mi madre y también le gustó. Y por fin ha sido mi turno.

Datos:

  • Autora: Cristina Domenech
  • Editorial: Plan B
  • Género: biografía
  • Páginas: 224

Sinopsis:

Mujeres que se rebelaron contra el matrimonio y rompieron las reglas de etiqueta. Rebeldes, genias, decadentes, artistas... Señoras que, pese a todas las dificultades de su tiempo, se atrevieron a expresar su sexualidad y desafiar a su época.

Este libro, que contempla desde el siglo XVII hasta el siglo XX, explora la historia pública y privada de estas fascinantes mujeres que amaban a otras -Anne Seymour Damer, Anne Lister o Josephine Baker, entre tantas otras-, para visibilizar y sacar a la luz una realidad que nunca debería haber sido secreta.

Reseña:

Últimamente estoy saliendo mucho de mis lecturas habituales y me está encantando. Además ya seguía a Cristina en Twitter y me parece muy interesante todo lo que hace. Este libro empezó justo así, haciendo hilos en Twitter en los que contaba la vida de mujeres que amaban a otras mujeres, y el nombre del libro es el hashtag que utilizaba en aquellos hilos. Me enorgullece decir que yo estaba ahí, leyendo los primeros hilos antes de que se volvieran virales, disfrutando las historias. El problema, según algunas personas, es que eran las mismas historias que leíamos en Twitter las que aparecen en el libro, pero yo no le veo nada de malo. Es una recopilación muy bien hecha, interesante, amena, divertida y emocionante.

Como esto no es una obra de ficción, no voy a dividir la reseña en ambientación, personajes y trama. En su lugar, primero quiero hablar del lenguaje, que es un aspecto que considero que destaca en este libro porque ha recibido críticas de todo tipo. Hay quien dice que usar un lenguaje tan coloquial te saca de la historia, pero yo digo que si quieres leer un ensayo súper serio y elevado es mejor que elijas otro libro. Esto está contado como si tu mejor amiga te hablara de un tema que le apasiona, y eso a mí me ha encantado. Hay expresiones coloquiales, alguna palabrota, bastante humor y un montón de ironía. Un ejemplo del libro: "lo sé, esta anécdota se nos va de las manos muy deprisa". Esto crea una agilidad en la lectura muy agradable, nunca llega a hacerse pesado, que es lo que suele dar miedo cuando nos hablan de un libro de biográfico.

Hablemos de las protagonistas de este libro. Son un total de diecinueve historias protagonizadas por una o varias mujeres, algunas de ellas lesbianas y otras bisexuales, pero todas sáficas y muy especiales. (Sáfica es cualquier mujer a la que le atraen otras mujeres, de forma exclusiva o no, y viene por Safo de Lesbos.) Está ordenado cronológicamente, con dos historias en el siglo XVII, cuatro en el XVIII, ocho en el XIX y cinco en el XX. Me encantó la manera en la que se relacionan las historias, tanto haciendo referencia unas a otras como viendo la evolución del tratamiento de las relaciones sáficas con el paso de los siglos. Vemos cuándo no son aceptadas porque era directamente impensable que las señoritas de bien pudieran ser pareja, y cómo se llega a la situación en la que una pareja sáfica se considerara algo inmoral. Conocemos a mujeres que se batían en duelo con hombres por el amor de otras mujeres, a otras que se hicieron pasar por una pareja heterosexual para poder casarse por la Iglesia, a otras que se vestían de hombre o mujer según convenía, a muchas parejas invisibilizadas porque la historia las consideró "muy buenas amigas",... y todas tuvieron vidas interesantísimas. 

Me dejó impresionada la labor de investigación de Cristina, que es doctoranda y trabaja en su tesis sobre literatura histórica desde una perspectiva queer. Soy consciente de que buscar información sobre estos temas, especialmente sobre mujeres de hace siglos, es una tarea muy complicada. Por eso, eché en falta una bibliografía al final donde pusiera las fuentes de la investigación, sobre todo para que el lector pueda buscar más información por su cuenta si así lo desea. Pero sí que, en varias historias, contaba cómo había conseguido la información, que también me vale.

Opinión final:

Creo que ya lo he dicho todo, pero por si no quedaba claro, todo en esta lectura me ha encantado. Cuando la única pega que puedo ponerle a un libro es la falta de bibliografía, entonces solo puedo ponerle una nota: 5/5. Por lo que cuenta y por su forma de contarlo, creo que este libro debería estar en todas vuestras estanterías.


Espero que os haya gustado esta reseña y os hayan dado ganas de leer este libro. Por cierto, si queréis más como este, sacó una segunda parte llamada Señoras ilustres que se empotraron hace mucho, protagonizado por mujeres más conocidas, con ilustraciones y en tapa dura. Yo no lo he leído (aún), pero apuesto a que es también muy bueno.
Nos leemos la semana que viene con una nueva reseña, esta vez de un libro de fantasía juvenil. ¡Hasta pronto!

martes, 21 de septiembre de 2021

Géneros literarios IV: literatura juvenil

 Vamos a acabar con la serie de géneros literarios con algo que, en mi opinión, no es un género literario.
Yo tengo un amor-odio con el término "literatura juvenil". Por un lado, siento que es una etiqueta importante para definir aquella literatura dirigida a jóvenes. Por otro, siento que es imprecisa, confusa, y muchas veces innecesaria. Todo el mundo sabe la definición, no hace falta especificar lo que es. De hecho para mucha gente, en la que me incluyo, es la sección más interesante en en cualquier biblioteca. Pero siento que nos quedamos en la superficie con ese término. Porque, ¿alguien sabe explicarme dónde empieza y dónde termina la literatura juvenil? ¿Alguien puede ponerle límites? ¿Me puede dar unas características comunes? Es muy fácil decir que "es lo que leen los jóvenes", pero ¿por qué metemos en el mismo saco obras tan dispares? ¿Por qué incluimos en una misma sección lo que leen un niño de once años y una chica de diecisiete? ¿Y por qué muchas veces se trata a esta literatura como "de segunda", como un medio para llegar a la literatura "de verdad"?

¿Género literario?

Vamos a la parte más importante, o más teórica. ¿Alguien me puede explicar qué es la Literatura Infantil y Juvenil, o LIJ? Se teoriza mucho sobre esto, pero no se llega a ninguna conclusión. Yo tengo claro lo que no es: un género literario. Lo he metido en esta serie como un añadido, pero desde luego, no es un género. Para mí, es una etiqueta, como lo es la temática LGTB o cualquier otra. Esto parece muy evidente, hasta que llega el momento de ir a la librería y, sorpresa, la etiqueta prima sobre el género. Esto significa que si buscas un libro juvenil de fantasía deberás buscarlo entre los libros juveniles y no los de fantasía, porque fantasía "a secas" parece ser que significa "fantasía de verdad", es decir, adulta, y la juvenil es la que tiene el apellido.

Os cuento una anécdota con la que seguro que os identificáis. El otro día fui a una librería buscando Del amor y otras pandemias, de Myriam M. Lejardi, que es un libro romántico-cómico cuyos protagonistas están ya en edad universitaria. Fui directa a la sección de novela romántica, por supuesto, y estaba a punto de rendirme e irme con las manos vacías cuando se me ocurrió: "¿no será esto juvenil?". Efectivamente, lo encontré en la sección de juvenil, entre libros de fantasía y de todo tipo de géneros, casi imposible de encontrar. ¿Hasta qué punto es útil esta etiqueta si luego no diferenciamos entre géneros? ¿Esta sección implica que si eres adolescente te va a dar igual qué género leer, porque lees juvenil y está todo dentro del mismo saco?

¿Literatura "juvenil"?

Según Wikipedia, es la que está dirigida mayormente hacia lectores adolescentes, y sus temas son parecidos a los de la literatura adulta pero tratados de forma "suave". Vamos a reflexionar sobre esto poniendo ejemplos. Yo he leído muchos libros que me han dejado con una sensación extraña, como si no fueran lecturas del todo... adolescentes. Cuando leí Seis de Cuervos, de Leigh Bardugo (buenísimo, por cierto) me horroricé con la violencia explícita y los temas tan adultos y crudos que aparecían. No era solo que hubiera mucha acción, es que había heridos graves, palizas, sangre, muerte... y eso ni siquiera era la parte más dura. Se retratan injusticias sociales, traición, política, crueldad, pobreza, prostitución, sed de libertad... y no precisamente de forma suave y adaptada para jóvenes. Yo me pregunto qué tiene este libro para ponerle esta etiqueta, porque si yo lo hubiera leído demasiado joven me habría parecido demasiado oscuro, y lo que más me pregunto es por qué "juvenil" excluye a "adulto", porque este libro lo podría leer cualquier persona mayor de... ¿dieciséis? y disfrutarlo igualmente. E incluso, catalogarlo como fantasía oscura por su crudeza en algunas partes.

Y no hace falta irse al extranjero para encontrar este tipo de casos. Cuando me preguntan por los libros de Victoria Álvarez primero me sale decir que son juveniles, pero luego me lo pienso mejor y me doy cuenta de que no tienen nada en concreto que los haga juveniles. Pongamos Silverville, por ejemplo. Venganza, muerte, traición, prostitución, violencia sexual, economía y herencias,... hasta el propio género de la novela, un western, tiene poco de juvenil. Los personajes son todos adultos, los lectores no pueden identificarse con nada de lo que sale en el libro, y aún así triunfa entre jóvenes (y adultos). Y, por supuesto, Victoria nunca se librará de su etiqueta de juvenil... a menos que en vez de Victoria se llamara Víctor.

¿Literatura "femenina"?

Os invito a hacer un ejercicio de reflexión y que comparéis el número de autoras que hay en la sección de fantasía juvenil con las que hay en la de fantasía adulta, y lo mismo con los autores. Porque sí, si Victoria Álvarez o Victoria Schaw se llamaran Víctor, su público y sus etiquetas serían otras. Lo mismo pasaría si El nombre del viento hubiera sido escrito por Patricia Rothfuss y no por Patrick. Quiero que venga algún erudito a explicarme por qué El nombre del viento está en "fantasía" y por qué La Conjura de Aramat está en "juvenil" y no en "fantasía". Y que especifique las diferencias reales entre las dos, porque yo solo veo dos pequeñas diferencias: el género del autor/a y el del/la protagonista de la novela.

Ya os lo explico yo: a las mujeres, en especial en España, se las tiende a catalogar como juvenil desde el principio. He asistido a varias charlas en estos años sobre estos temas. Hace solo una semana estuve en la que tuvo lugar en la Feria del Libro de Madrid, donde a las tres autoras de juvenil que participaban les preguntaron si ellas escribían juvenil o si simplemente escribían y sus editoriales les ponían la etiqueta después. Ellas no se mojaron mucho con la respuesta y dijeron que sí, que las catalogaban directamente en juvenil pero que no les importaba. Pero también estuve hace unos meses en una ponencia impartida por Iria y Selene, autoras de juvenil, en una universidad, y ellas sí explicaron bien este tema con datos reales y sus fuentes. Os resumo una parte de los apuntes que tomé sobre esto:

"Los hombres prefieren protagonistas y autores hombres, las mujeres no tienen preferencia. Hombres escriben más sobre hombres (80%) que mujeres sobre mujeres (66%). Los más vendidos en LIJ son sobre todo mujeres, los premios de LIJ son sobre todo hombres. Mujeres suelen ser categorizadas en LIJ, aunque ellas escriban adulta: es un componente social, no es que más mujeres escriban LIJ, es que se las cataloga así. No son valoradas como autoras de fantasía, sino como de Literatura Infantil y Juvenil."

Breve añadido: he ido a la página de La Casa del libro y he abierto la página de "fantasía" a secas (adulto) y la de "fantasía +15 años". Lo que he encontrado no sorprenderá a nadie.
  • Juvenil> +15 años> fantasía> ordenar por más vendidos a la semana> mostrar 20: 20 autoras, 0 autores. Link
  • Literatura> géneros literarios> fantasía> ordenar por más vendidos a la semana> mostrar 20: 18 autores, 2 autoras. Link

¿Literatura "de segunda"?

Voy a contaros otra anécdota. Este año hice un curso de edición en el que una de las mejores clases fue la de literatura juvenil. La profesora, editora de infantil y juvenil en un gran grupo editorial español, nos preguntó si leíamos juvenil y si podíamos dar una definición. No me sorprendió descubrir que de mi clase de veinte personas solo tres o cuatro afirmamos leer juvenil. El resto, futuros editores en potencia, no solo no la leían sino que no sabían nada del tema. Pero lo que me molestó no fue eso, sino la respuesta de un compañero: "Creo que la literatura juvenil es importante porque es un medio para llegar a leer literatura adulta. Ayuda a conseguir un hábito lector para que los jóvenes puedan leer literatura [de verdad] en el futuro." No creo que haga falta que explique por qué esto está tan mal. 

Los adultos (hablo de adultos como si yo no lo fuera) tienen la costumbre de despreciar aquello que disfrutan los jóvenes, y en este caso a veces me parece que se lleva al extremo. La literatura juvenil no es un medio, es un fin en sí misma. Se puede disfrutar a cualquier edad, y no te convierte en peor lector. Os animo a leer lo que os dé la gana: infantil, juvenil, adulto, clásicos, ensayo, libros sobre plantas, novela gráfica, hombres, mujeres,... lo que más os apetezca y sin ninguna vergüenza, porque no existe la literatura "de segunda" y la "de verdad".

Un último apunte para acabar. En los últimos años se ha intentado controlar un poco esta etiqueta creando otras más pequeñas, que quizá conozcáis. Middle-grade sería de ocho a doce años, donde se cataloga a Harry Potter. Joven adulto o young adult sería juvenil de toda la vida, de trece a diecisiete años, donde meteríamos Los Juegos del Hambre. Nuevo adulto o new adult sería para más de diecisiete, donde creo que iría Seis de Cuervos. Y lo siguiente sería adulto, de dieciocho, pero ya me diréis qué sentido tiene diferenciar una etiqueta +17 de una +18... no lo veo necesario, por eso me parece que lo que se llama new adult debería ser simplemente adulto. Al final, creo que todas estas etiquetas lo único que hacen es crear divisiones donde no se necesitan y convertirse en eufemismos para la LIJ, que ya es bastante despreciada como para además no llamarla por su nombre.

Conclusiones

La conclusión es la de siempre en este blog: todo es relativo y abierto a interpretación. Cuanto más aprendo sobre este tema más abstracto y complejo me parece. Es imposible etiquetar todo bien cuando estamos condicionados por nuestra propia cultura, en la que se tiende a tomar más en serio lo que hacen, dicen y escriben los hombres y se menosprecia e infantiliza lo femenino. Se relega a las mujeres a la sección juvenil y en cierto modo es injusto, pero las autoras suelen declararse más cómodas así, bien por la costumbre o bien porque les gusta. 

Lo que no se puede negar es la fuerza que está cogiendo esta literatura en los últimos años, que antes solo era prescriptiva: la LIJ era únicamente lo que se mandaba leer en los colegios, como las colecciones de El Barco de Vapor. Fue en 2004 cuando se publicó Memorias de Idhún: Laura Gallego se convirtió en un referente de fantasía juvenil en España y empezaron a proliferar estos libros, dejándonos con el panorama actual dividido en comercial y prescriptivo, y lo comercial cogiendo cada vez más fuerza.

Hemos llegado al final de la entrada que tenía tantas ganas de hacer. Espero que haya sido interesante y útil, como siempre, pero hoy especialmente porque este es un tema que me parece muy importante. Creo que debemos reivindicar la literatura juvenil y dejar los eufemismos de lado, y sobre todo llegar a algún consenso sobre su definición, porque ni sus propias autoras se ponen de acuerdo. Al final, es un tema muy complejo. Espero haberos invitado a la reflexión, y me encantaría debatir sobre esto y leer vuestra opinión. Nos leemos en la siguiente entrada, porque ¡vuelven las reseñas! Tengo unas cuantas pendientes, así que las iré haciendo semanalmente y espero que las disfrutéis mucho, como yo he disfrutado leyendo.
¡Hasta pronto!

lunes, 13 de septiembre de 2021

Géneros literarios III: no ficción

 ¡Hola hola! Antes de nada: llevo un mes desaparecida porque estaba disfrutando de las vacaciones (y estudiando a la vez, aunque suene irónico), pero ya he vuelto porque ya puedo dedicar al blog el tiempo que le estaba dedicando a ir a la piscina. Si algo bueno tiene septiembre es que vuelven las novedades editoriales y por eso he estado este fin de semana en la Feria del Libro de Madrid y en sus charlas y firmas, comprando libritos y desvirtualizando a más autoras/es, que siempre es bonito.

Y yo había venido aquí a hablar de libros, pero no de los típicos. En las redes, o al menos entre los lectores jóvenes, triunfa mucho más la literatura de ficción. Y no es de extrañar, ya que es la forma ideal de evadirse del mundo real. Pero yo quiero que deis una oportunidad también a la no ficción, a la que yo suelo llamar "educativa". Al final, va sobre el mundo real, así que igual no te sirve para evadirte, pero sí para aprender cosas muy interesantes. Es más, haz la prueba: ve a la web de La Casa del Libro y entra a ver las categorías. Sorpresa: la mayor parte es no ficción (arquitectura, arte, historia, psicología, antropología, ciencia, idiomas, viajes...) y entre ellas se encuentra la literatura (ficción). 

Primero vamos a hablar de algunos géneros. El más común en la no ficción sería el ensayo, que suena a lo que lee la gente seria y aburrida, pero no hay que ser un señor con traje que lee libros sobre política para disfrutar de un ensayo. Yo, por ejemplo, me he aficionado a los libros de historia real de brujería y mitología española. Comencé comprando Las brujas y su mundo porque me interesaba el tema, y ahora tengo varios del estilo. Son libros que podrían hacerse pesados pero también muy interesantes si escoges el adecuado, y yo te animo a hacerlo con algún tema que te apasione.

Otro género sería la crónica. Se cuentan hechos reales concretos, como se hace en el periodismo, y puede ser de opinión, deportiva, de viajes... También están los textos didácticos, en los que se intenta enseñar algo al lector mediante instrucciones o guías, como las enciclopedias o manuales. Además podemos encontrar novelas de no ficción, que cuentan hechos reales en forma de novela. Partiendo de estos géneros y de otros, vamos a ver algunas de las secciones de lo que podemos encontrar en la no ficción.

  • Historia. Lo sé, esto sigue sonando aburrido, pero ocurre lo mismo que con el ensayo. Puede que a mí no me guste mucho (nada) leer un libro de 500 páginas sobre la historia de los templarios, pero quizá sí me interesa un libro de la historia de Inglaterra en versión adaptada para que sea entretenido pero fiel a la realidad, como cuando estudiaba "historia y cultura de los países de habla inglesa" en primero de carrera (no recuerdo el título del libro, pero estaba genial). Os animo a que os acerquéis a la sección de historia de vuestra librería de confianza y echéis un vistazo, porque quizá encontréis algo interesante.
  • Autoayuda. Qué estigmatizada está leer estos libros. Pensamos que solo los lee la gente con depresión o que tiene algún problema, cuando en realidad todos deberíamos echar mano de ellos de vez en cuando mientras disfrutamos de la lectura. Eso sí, está bien si algunos no te gustan o no estás de acuerdo con todo lo que dicen. El arte de no amargarse la vida me gustó bastante, pero a veces tenía que parar y explicarle a alguien por qué no estaba nada de acuerdo con ciertas cosas que decía. Lo importante es saber quedarse con las partes buenas y quizá aplicárnoslas.
  • Arte. Aquí meto de todo: pintura, fotografía, arquitectura, música... todos tienen algo en común, y no me refiero a la temática: son libros muy visuales. Suelen ser grandes, a todo color, con gran calidad de papel...y caros, para qué nos vamos a engañar. La calidad se paga, por supuesto. Pero estos libros son geniales para disfrutar y para regalar.
  • Biografías. Y autobiografías también. No hay nada menos ficticio que contar la vida de alguien, aunque a veces se adorne demasiado y parezca un relato épico más que una biografía real. Suena a que es un tipo de libros muy serio e incluso aburrido, pero hay gente que tiene vidas interesantísimas y merece la pena leerlas. Yo aquí os recomiendo Tolkien: Una Biografía, de H. Carpenter, que me encantó. No confundir con las memorias, que solo cuentan un fragmento de la vida de alguien.
  • Viajes. Así como este tema lo tendríamos también en la ficción con los libros de aventuras, estos libros te ayudan a vivir las tuyas. Guías de viajes, libros especializados sobre algunos lugares, crónicas de viajes reales... En la FLM vi la caseta de una librería que solo vende libros sobre montañismo, y se ve que les va bien.
  • Idiomas. Me encanta la sección de filología de La Casa del Libro, porque hay de todo. Están los libros de aprender idiomas (como los de Superbritánico), por supuesto, que están muy bien si tu madre quiere aprender italiano pero no se anima a hacer algún curso, pues le regalas el libro y quedas muy bien, pero también están los libros sobre el lenguaje. Dos que tengo muy pendientes son Palabralogía y Palabrotalogía, que van sobre la etimología de las palabras que usamos hoy en día y sus orígenes latinos. Están escritos de forma directa y fácil, incluso humorística, para que sean accesibles a todo el mundo, y os recomiendo echarles un vistazo si os interesa la etimología.
  • Salud. Aquí meto todo lo que tenga que ver con medicina, dietas, comida, recetas,... Como los libros sobre comida real que están triunfando tanto, por ejemplo, o los libros de cocina.
  • Ciencias. Esta categoría es muy amplia, entra de todo. Aquí hay ensayos sobre ciencias de la salud, biología, física, informática... Este año esta sección se ha llenado de libros sobre virus, por supuesto, y no me refiero a los informáticos.
  • Humanidades. Aquí están las ciencias humanas o humanidades, es decir: filosofía, religión, política, antropología, sociología, esoterismo... Un poco de todo. Podría ser más específica con estas últimas, pero esto se haría demasiado largo. Los idiomas irían aquí dentro, en la parte de filología, y también entraría aquí la crítica literaria, donde podéis encontrar contenido como el que hago en este blog pero en versión seria. Por ejemplo, allí estaría el libro de El héroe de las mil caras, de J. Campbell, del que hablé en la entrada sobre el viaje del héroe.
Podría hablar mucho más, pero creo que no tiene sentido hacer una lista larguísima de qué os podéis encontrar en una librería cuando podéis ir a una y verlo con vuestros ojos. El objetivo de esta entrada y de las anteriores es animar a quienes leen a buscar más allá de su sección de confianza y descubrir géneros nuevos. Yo siempre digo que mi favorito es la fantasía, pero eso no significa quedarme solo con eso. Pronto vendrá la reseña de Señoras que se empotraron hace mucho que, sorpresa, es no ficción, y es un libro que recomiendo muchísimo. Además, en la FLM me he comprado un libro sobre plantas medicinales para aprender sobre el tema, del que no haré reseña pero sí un post en Instagram. 

Con todo esto quiero decir que, sin duda, hay un libro adecuado para cada persona, y que es cuestión de buscar. La gente a la que no le gusta leer tiene por ahí un libro esperando a ser descubierto. Yo misma conocí hace unos días a una chica de mi edad que me dijo que solo le gustaba leer libros especializados de no ficción, y me pareció muy curioso.

Esta entrada termina aquí, pero la serie de géneros literarios va a tener un epílogo: la literatura juvenil, un tema muy importante del que tengo muchas ganas de hablar y que espero que disfrutéis. Así que, como siempre, pero esta vez de verdad, ¡nos leemos pronto!

miércoles, 11 de agosto de 2021

Géneros literarios II: romántica, criminal y terror

 ¡Muy buenas! Hoy quiero continuar la saga de géneros literarios y acabar la parte de literatura de género. Vamos a empezar por la literatura romántica (de amor, no de Romanticismo, que de eso ya hablamos en otra entrada).

Romántica

Este género es de los más populares en Instagram, si no el que más. Y es que hay subgéneros para todo el mundo, hasta para mí. Es cierto, no soy la mayor fan de las tramas románticas, porque no me gusta que todo gire alrededor del amor. Eso sí, me parece bien que lo haya como elemento secundario. Pero para todas esas románticas que me leen, esto es para vosotras.

  • Romántica contemporánea. Lo importante es la trama amorosa, no el mundo en el que está ambientada, porque es nuestro propio contexto cultural. Es la más realista porque es más fácil que el lector se identifique con el personaje, ya que viven en un mismo contexto y comparten preocupaciones y temas de actualidad. Pongamos como ejemplo los libros de Megan Maxwell, como Hay momentos que deberían ser eternos, que lo veo mucho por bookstagram.
  • Romántica histórica. Aquí es tan importante la trama romántica como eje central como la ambientación. Se basa en una época concreta y lleva trabajo de investigación detrás para darle la mayor veracidad posible. Aquí destacaría la saga de los Bridgerton, que ahora está tan de moda por su serie de Netflix, ambientada en el Londres del siglo XIX.
  • Romántica erótica. Esto no siempre es así porque también hay novelas eróticas sin romance, pero normalmente van juntas. Antes la literatura erótica estaba bastante mal vista, se llevaba muy poco y casi en secreto, pero si algo hizo bien Cincuenta sombras de Grey fue popularizar el género. Después de eso estas novelas se volvieron mucho más populares y no se tiene tanto miedo a incluir escenas subidas de tono, ya que parece que a los lectores les gusta (más bien a las lectoras). 
  • Romántica de suspense. Aquí se mezclan la trama romántica con criminalidad, acción, suspense,... Por poner un ejemplo, la novela Arenas movedizas, porque yo no conozco mucho sobre este tipo.
  • Romántica juvenil. Está dirigida al público adolescente y la trama no suele llevar contenido sexual, y cuando lo lleva es más bien suave. Se explora la experimentación y el enfrentarse a la vida y a problemas adultos por primera vez. Un ejemplo serían los libros de John Green.
  • New adult. Parecido al anterior pero los personajes suelen ser un poco más mayores, de más de 20 años, y el contenido adulto es más explícito, por lo que están dirigidos a un público joven adulto. Aquí destaca Elisabeth Benavent.
  • Comedia romántica. El tema central sigue siendo el amor, pero hay elementos cómicos y el tono es desenfadado. Es el único de los que he mencionado que me puede gustar, y el de No culpes al karma de lo que te pasa por gilipollas lo disfruté bastante.

Novela criminal

Es el género relacionado con el mundo del crimen. No soy una gran lectora del género, pero sí le veo el atractivo por la tensión y la curiosidad que puede producir. El lector se suele creer muy listo y piensa que ha resuelto el crimen pero de repente la trama da un giro repentino y se da cuenta de que no tenía ni idea. Se trata de cómo el autor va soltando pistas de forma moderada, dosificando la información de forma muy precisa para que el lector pueda ir llegando a sus propias conclusiones. Admito que yo con estas novelas no doy una, me parece muy complicado saber qué ha ocurrido antes del final.
Antes de nada, dejo aquí un breve artículo que me ha gustado mucho sobre formas de morir según el subgénero de novela criminal.
  • Policiaca. El objetivo es resolver el caso y jugar con las pistas, se ve cómo el policía trata de descubrir al asesino y este intenta ocultarse. Se indaga en las vidas personales de ambos.
  • Misterio. Suele haber un detective o similar, pero no un policía, investigando un caso y el objetivo de la narración es resolverlo y conseguir un final satisfactorio. El padre de este género es Edgar Allan Poe con Los Crímenes de la calle Morgue, y destaca también la saga de Sherlock Holmes y las novelas de Agatha Christie.
  • Negra. Está más centrada en los dilemas morales y las motivaciones de los criminales. El objetivo principal no es la resolución del caso sino mostrar el ambiente de corrupción y decadencia, y el final no tiene por qué ser satisfactorio. Destaca la trilogía Millennium como novela negra nórdica, que se puede considerar un género en sí misma.
  • Suspense. Aquí el que más sabe es el lector. El autor suelta la información para que el lector sepa ya lo que ha ocurrido, pero los personajes aún no. La tensión se crea ante la incertidumbre de cómo saldrán bien parados los personajes y cómo estos van descubriendo la información que necesitan.
  • Thriller. Se parece a la novela de suspense pero es a gran escala, incluso mundial. Importa más la acción que los personajes, tanto que el lector se abruma ante el ritmo tan tenso. Cada capítulo tiene sus cliffhangers que dejan al lector con ganas de seguir leyendo y averiguar más. En otras palabras, que engancha. Sin duda aquí destaca la trilogía de Reina Roja de Juan Gómez-Jurado, y añado los libros de Dan Brown.
  • True crime. Lo que vendría siendo "basado en hechos reales". No es ficción, es contar de forma más literaria un crimen real. Una de las pioneras fue A sangre fría de Truman Capote.

Terror

Vamos con el siguiente género, que a veces puede parecerse al anterior en algunos aspectos. Pretende crear una sensación de horror o miedo en el lector, puede ser sobrenatural o real, pero lo importante es la sensación que transmite. Se considera que el género comenzó con Mary Shelley, por la presencia del monstruo, y más tarde con Edgar Allan Poe por su atmósfera de terror psicológico, sin olvidar a Bram Stoker y su conde Drácula.

  • Siniestro. Lo llamo yo así porque no encuentro un consenso, pero es aquel que usa elementos cotidianos sacados de contexto para crear una sensación de otredad o discordia. Por ejemplo, las muñecas de porcelana, los payasos, sonidos chirriantes... Yo soy muy fan de Carlos Ruiz Zafón, pero todo aquello de los payasos y los maniquís que aparecen en sus novelas me ponía los pelos de punta. También os recordará a Stephen King y a su famoso payaso.
  • Psicológico. No se distingue entre la realidad y lo irracional. El terror está en la imaginación, lo que el personaje o el lector se imagina que puede pasar. Puede que incluso no se llegue a distinguir qué es real y qué no, como en El extraño caso del Dr Jekyll y Mr Hyde.
  • Sobrenatural. Esta vez el terror es real aunque parezca imaginario. Suele contar con la presencia de monstruos o elementos que no son de nuestro mundo y que son aterradores, como fantasmas, vampiros, etc. Aquí destaca sin duda Lovecraft con sus monstruos, tanto que soy incapaz de leerlo.
Voy a dejar aquí la segunda parte de la saga de géneros literarios, que al final va a contar con cuatro partes, y concluye el apartado de literatura de género. En la próxima veremos la no ficción, que también tiene mucho que ofrecer. Espero que esta haya sido interesante y hayáis aprendido cosas. 
¡Nos leemos pronto!

miércoles, 4 de agosto de 2021

Géneros literarios I: fantasía y ciencia ficción

 ¿Has visto alguna vez esos vídeos de YouTube de "Los Increíbles pero como si fuera una película de miedo" o "Los Juegos del Hambre pero como si fuera una película de Disney"? Os pongo un ejemplo. Pues estos vídeos nos dicen siempre que la edición lo es todo. Depende del tono que le des a una misma historia puedes transformar completamente su género. Pero, ¿cuántos géneros literarios hay? ¿Y cuánto puede cambiar una historia al hacer esto? Vamos a hablar de los géneros. Los literarios, no lo otro. No confundamos género literario (genre) y género de sexo (gender), que en inglés son palabras diferentes pero en español nos puede dar problemas.

Lo primero es que si buscas "géneros literarios" en Google te saldrá algo más relacionado con la forma o estructura, siendo los tres géneros principales la narrativa (novela), la lírica (poesía) y la dramática (teatro), aunque en realidad son más. Entonces entiendo que voy a hablar de subgéneros de estos, pero voy a llamarlos géneros porque es lo más normal y práctico.

Seguro que si te pregunto por tu género favorito me puedes decir varios. El mío, por ejemplo, es la fantasía. Y ayer pregunté en mis historias de Instagram por esto mismo, y recibí respuestas muy poco variadas: romance, fantasía, new adult, thriller. Eso fue todo. Bueno, alguien me incluyó la ficción, pero eso no entra entre esos géneros: es una distinción más grande que implica si los hechos son reales o ficticios (por ejemplo, una novela histórica puede ser ficción o no ficción). La narrativa tiende a ser más de ficción, pero se nos olvida que también hay muchos libros de no ficción que podemos leer y disfrutar, como la autoayuda o el ensayo. Yo me voy a centrar en la ficción narrativa, empezando por la llamada "literatura de género", que es como se le llama al conjunto de géneros que tienen ciertas características comunes, como que crean un pacto de ficción entre la obra y el lector para aceptar las convenciones del género (que significa que si lees un libro de fantasía te parecerá normal que haya un dragón, pero no te lo parecería si fuera una novela policíaca actual), es decir, que el lector conoce las leyes del género que está leyendo y acepta los hechos sin incredulidad. También se supone que los géneros que engloban la "literatura de género" son la evolución actual de la literatura épica clásica. Estos suelen ser: fantasía, ciencia ficción, terror, policíaca, romance, histórica y western.

Antes de empezar a poner ejemplos de cada subgénero, un pequeño aviso. Puede que en alguno no estéis de acuerdo conmigo, o puede que yo me equivoque, o puede simplemente que tengamos razón por igual y que una obra pertenezca a varios géneros o subgéneros. De hecho, es lo más normal, así que sed libres de opinar al respecto.

Fantasía

Qué estigmatizado está este pobre género. Es muy popular y a la vez muy despreciado, considerado de "frikis", aquel que los eruditos no tocan ni con un palo. Tolkien es considerado el padre de la fantasía porque popularizó el género, digamos que su obra es el canon en el que se inspiran las posteriores, aunque no fue el primero en desarrollar el género.  A grandes rasgos, se suele caracterizar por el uso de la magia y de elementos sobrenaturales, y normalmente se sitúan en mundos imaginarios que suelen estar basados en la Europa medieval, aunque todo esto acepta variaciones. Pero es mucho más profundo de lo que parece. Respecto a los mundos, yo distingo entre mundo cerrado, mundo portal y mundo real. El cerrado sería como la Tierra Media, un mundo imaginario al que no podemos acceder. El portal sería Narnia, al que podemos llegar desde el mundo real a través de un armario mágico. Y el real sería el nuestro pero con elementos fantásticos. Esta clasificación es mía y la podéis llamar como queráis, porque no sé si es algo que se suela usar, pero si os ayuda a distinguir habrá servido para algo. Vamos a ver algunos subgéneros.

  • Alta fantasía. Pues el típico mundo mágico lleno de caballeros, guerra, dragones, espadas, el destino de toda la humanidad (y elfidad y enanidad...) está en manos de un héroe... Es decir, lo que conoces como El Señor de los Anillos, Las Crónicas de Narnia, Nacidos de la Bruma, y unos cuantos más. La saga de fantasía por excelencia, larga, compleja, que viene con un mapa para que no te pierdas.
  • Baja fantasía. En apariencia lo mismo, también vendrá con mapa y encontrarás mundos enormes y complejos, pero la trama y los personajes cambian. No estamos ante "el destino del mundo está en tus manos", sino en "sobrevive como puedas porque tú no vas a cambiar las cosas". Los personajes son gente más normal, no "el elegido por la profecía". Esto lo conoces como Juego de Tronos, Mundodisco... 
  • Fantasía oscura. Fantasía, pero muy chunga. Hay muerte, tripas, monstruos, cosas que a mí me dan bastante miedo. Aquí destaca Lovecraft con sus monstruos viscosos de Los Mitos de Cthulu.
  • Fantasía histórica. Es contar historia, o basarse en una época, para introducir elementos fantásticos totalmente inverosímiles. Sí, como en Orgullo y Prejuicio y Zombies.
  • Fantasía urbana. Este género es muy popular porque relaciona los elementos de fantasía con el mundo real, así que tenemos situaciones como que hay dioses griegos en el Empire State, sirenas en el río Manzanares, o que tu vecina del quinto es una bruja. Un buen ejemplo es la saga de Cazadores de Sombras, situada en Nueva York, o la saga de Percy Jackson.
  • Fantasía heroica. Es un punto entre la alta y la baja fantasía, en la que el héroe tiene una importante misión o lucha contra monstruos, pero es más bien un poco antihéroe y el mundo es hostil. Sí, rollo Xena, la princesa guerrera.
  • Realismo mágico. Esta me costaba mucho pillarla, pero mi amiga me la explicó como que "si una madre está hablando con su hija y esta de repente echa a volar, la madre le agarra por un pie para seguir discutiendo". Es que en nuestro contexto del mundo actual haya elementos mágicos y a nadie le sorprenda lo más mínimo. Por ejemplo, en La Metamorfosis parece que nadie se pregunta por qué Gregor es ahora un bicho enorme, más bien "qué pensarán los vecinos".
  • Ciencia ficción fantástica. Es como la ciencia ficción porque utiliza la tecnología y la ciencia, pero incluye elementos fantásticos como la magia o los seres sobrenaturales. Yo incluyo Star Wars en esta categoría.
  • Grimdark. Este se parece bastante a la fantasía oscura, pero aquí lo importante es el tono que dan los personajes. No es que el mundo sea hostil, que también, sino que los personajes son amorales y retorcidos, y son ellos los que salen ganando. La crueldad del mundo viene por su gente, y si eres bueno te pasarán cosas malas. El grande del grimdark es Joe Abercrombie, cuyo nombre de usuario en Twitter es LordGrimdark, con eso lo digo todo. Leí La Voz de las Espadas y descubrí que este género no es lo mío, pero el libro era bueno.

Ciencia ficción

Esta es la segunda parte de la categoría "literatura de género". Se trata de aquellas historias que tienen una ambientación basada en la tecnología más avanzada. Destacan, especialmente, los robots y el espacio exterior. Abundan las máquinas, los dispositivos electrónicos, medios de transporte inimaginables, la distinción entre humanos y androides... Un gran exponente del género sería Isaac Asimov, que escribió sobre las "tres leyes de la robótica" y que se han convertido en un referente del género. Vamos a ver los subgéneros.

  • Steampunk. Empiezo por este porque me flipa. ¿Qué ocurre si mezclas la Inglaterra victoriana con tecnología y mecánica? Pues que consigues una estética chulísima, unas ropas de época decoradas con engranajes y gafas de mecánico, zepelines, revólveres, máquinas complejísimas... Es ucrónico, basado en un "futuro" retro en la Revolución Industrial inglesa. Lo único que he leído de este género es la saga La Materia Oscura (la conocéis como La Brújula Dorada) y también El Orgullo del Dragón, porque me parece que es más popular en la pantalla (El Planeta del Tesoro) o en videojuegos.
  • Distopía. Literalmente, un lugar en el que no quieres estar. Es una sociedad ficticia indeseable, que generalmente se basa en el abuso de poder y la desigualdades sociales. De este has leído algo seguro, ya sean clásicos (1984, Fahrenheit 451, Un Mundo Feliz,...), o actuales (Divergente, Los Juegos del Hambre,...) que estuvieron muy de moda hace unos años.
  • Cyberpunk. Se suele situar en un futuro cercano al nuestro y combina tecnología avanzada y un bajo nivel de vida. Se introducen robots y se combinan con lo humano, creando robots humanoides o modificaciones robóticas en los humanos. Se parece a la distopía en las desigualdades sociales, pero son las megacorporaciones las que manejan todo, y se trata los temas de la humanidad y la inmortalidad. Se basa en megaciudades y luces de neón, por si os suena la estética. Un ejemplo sería Los Cantos de Hyperion, o quizás (no estoy segura, porque también es distopía) Infinitas de Haizea M. Zubieta.
  • Post-apocalipsis. La humanidad se ha pasado de rosca y el pobre Wall-E está solito en la tierra buscando señales de vida. Quedan algunos humanos que han sobrevivido al apocalipsis y deben encontrarse y unirse en la lucha por sobrevivir. Se exploran sentimientos humanos como la soledad, el egoísmo, la esperanza. Un ejemplo es Mad Max.
  • Viajes en el tiempo. Pues alguien que consigue viajar en el tiempo, ya sea por sí mismo o con una máquina. Abundan las paradojas temporales y el lector puede acabar confundido. De hecho, suelen dividirse en dos teorías: una es la de que no puedes cambiar los hechos del pasado porque si pudieras ya lo habrías hecho, o más bien, sí puedes cambiarlos porque ya lo hizo tu "yo" del futuro pero aún no lo sabes, como ocurre en Harry Potter y el Prisionero de Azkaban. Esta teoría es la única que yo apoyo, porque me parece la única que tiene sentido. La otra es la de que si viajas al pasado y cambias los hechos creas una nueva línea temporal, como ocurre en Los Vengadores: Endgame

Espero que haya sido interesante y útil. Me ha costado más de lo que pensaba hacer esta, y la página web de Rocío Vega me ha ayudado un montón a entender las definiciones. Voy a dejar la entrada aquí porque está quedando muy larga, así que si queréis que continúe dadle amor y subiré la segunda parte, donde hablaré del romance, la policíaca, el terror y lo que pueda. Y haré una tercera parte que tratará de los demás géneros, especialmente de la no ficción, la gran olvidada en estos lares. (En realidad las voy a hacer igualmente, pero si recibo feedback las haré más contenta.)

Me encantará leer vuestras opiniones, como siempre. No leemos pronto con una reseña, ya que intentaré alternar esta serie con otras temáticas, así que subiré las demás partes cada dos semanas.
¡Hasta la próxima!